Una plataforma de inteligencia artificial que escucha, entiende y actúa sobre el 100% de sus conversaciones con clientes — cobranza, servicio, ventas o calidad. Múltiples motores especializados trabajando de forma integrada, de extremo a extremo, dentro de su propia infraestructura.
Cada noche entran miles de grabaciones. Un equipo de calidad alcanza a escuchar unas pocas. El resto pasa sin que nadie lo sepa. La plataforma cambia la unidad de análisis: ya no es la muestra, es toda la operación.
No es una función que transcribe. Es una arquitectura de motores especializados que se pasan el trabajo entre sí — de la ingesta del audio a la decisión de negocio.
Mire cómo una sola grabación atraviesa cada motor y se convierte, en minutos, en información accionable: un asesor calificado, un riesgo detectado, un desenlace registrado.
Transcribe cada grabación con precisión, incluso en audio degradado de teléfono. Español real de Latinoamérica, con la jerga de su operación.
Separa asesor y cliente turno por turno y reconstruye la conversación como un chat, aun en llamadas mono.
Reconoce quién habla por su huella de voz y alerta si no coincide con el asesor registrado — anti-suplantación.
Mide el ánimo del cliente y el tono del asesor a lo largo de la llamada: hostilidad, cooperación, cierre emocional.
Etiqueta el desenlace de cada llamada según las categorías que usted defina — resuelto, acuerdo, negativa, disputa, sin contacto.
Una IA local diligencia su formato de calidad sobre cada llamada, con veredicto, puntaje y cita textual verificada.
Detecta cuando un asesor dicta una cuenta o un celular que no es de la empresa, con el minuto exacto.
Vigila las reglas que usted defina: identificación, revelación a terceros, lenguaje intimidatorio, grabación informada (Ley 2300, habeas data).
Escriba lo que el cliente recuerde y la plataforma ubica la conversación exacta y reproduce el audio en segundos.
Asesor y cliente separados, el ánimo de cada frase marcado, la frase de fraude resaltada en rojo. Toque una palabra y el audio suena en ese segundo exacto — trazabilidad total.

La rúbrica no viene impuesta: se define o se sube en un Excel, y la IA la diligencia por llamada. Formatos de evaluación configurables, puntaje ponderado, retroalimentación con cita textual verificada.

Cada llamada se cruza contra las reglas de negocio y de ley. Lo crítico salta como alerta, con el nombre del asesor, la categoría y el minuto — de la alerta al audio en un clic.

Toda la operación de la noche, resumida en KPIs, tendencias y tableros ejecutivos: cumplimiento, desenlaces, hallazgos por categoría, ranking de asesores e indicadores propios de su negocio.

Todo corre dentro de su propia infraestructura. Ni un audio ni un dato de un cliente viaja a un servidor ajeno — la respuesta directa al habeas data financiero (Ley 1581).
Mientras el monitoreo manual alcanza el 1–3%, aquí queda revisada cada conversación, cada noche. Ningún caso se escapa por falta de tiempo o de personal.
Entiende el español real del país y vigila la normativa local (Ley 2300, habeas data). Aprende el vocabulario de su operación — cobranza, servicio, ventas. No es una plantilla traducida.
Fraude del asesor y suplantación de voz: dos riesgos que las grandes plataformas del exterior ni siquiera contemplan en el control de calidad.